¿Te imaginas poder producir electricidad con tu propio cuerpo? ¿Y usarla para defenderte de tus enemigos o para cazar tu comida? Pues eso es lo que hacen las anguilas eléctricas, unos animales fascinantes que viven en los ríos de Sudamérica. En este artículo te voy a contar cómo lo hacen, por qué lo hacen y qué otros animales tienen esta habilidad tan especial.

¿Cómo se produce la electricidad en las anguilas?

Las anguilas eléctricas no son realmente anguilas, sino peces que se parecen a ellas. Tienen un cuerpo alargado y sin escamas, que puede medir hasta dos metros de largo. Pero lo más sorprendente es que tienen unos órganos especiales que les permiten generar y almacenar electricidad.

Estos órganos están formados por miles de células llamadas electrocitos, que se parecen a las pilas. Cada electrocito tiene un lado positivo y otro negativo, y cuando la anguila quiere producir una descarga, los conecta en serie, como si fuera un circuito eléctrico. Así, puede liberar una corriente de hasta 600 voltios, suficiente para iluminar una bombilla o para dejar aturdido a un humano.

Las anguilas eléctricas tienen tres tipos de órganos eléctricos: el principal, el de Sachs y el de Hunter. El principal ocupa la mayor parte del cuerpo y es el que produce las descargas más fuertes. El de Sachs está situado cerca de la cola y produce descargas más débiles, pero más rápidas. El de Hunter está cerca de la cabeza y produce descargas muy débiles, pero constantes.

¿Para qué usan la electricidad las anguilas?

Las anguilas eléctricas usan la electricidad para varias funciones vitales. Una de ellas es la comunicación. Con el órgano de Hunter, las anguilas emiten señales eléctricas que les sirven para reconocerse entre ellas, para marcar su territorio o para expresar su estado de ánimo. Por ejemplo, cuando están tranquilas, emiten pulsos cortos y espaciados, pero cuando están enfadadas o asustadas, emiten pulsos largos y frecuentes.

Otra función es la navegación. Las anguilas eléctricas viven en aguas turbias y oscuras, donde no ven bien. Por eso, usan el órgano de Hunter como un radar, que les permite detectar los objetos y los seres vivos que hay a su alrededor. Al emitir una señal eléctrica, la anguila recibe un eco que le indica la forma, el tamaño y la distancia de lo que tiene delante.

La función más espectacular es la defensa y el ataque. Las anguilas eléctricas usan el órgano principal y el de Sachs para producir descargas potentes que les sirven para ahuyentar a los depredadores o para capturar a sus presas. Las anguilas pueden ajustar la intensidad y la duración de las descargas según la situación. Por ejemplo, si quieren cazar un pez pequeño, usan una descarga breve y fuerte que lo paraliza. Pero si quieren cazar uno grande o escapar de un caimán, usan una descarga larga y muy fuerte que lo deja inconsciente.

¿Qué otros animales producen electricidad?

Las anguilas eléctricas no son los únicos animales que pueden generar electricidad. Hay otros peces que también tienen órganos eléctricos, como los peces gato eléctricos, los peces cuchillo eléctricos o los rayos eléctricos. Estos peces usan la electricidad para las mismas funciones que las anguilas: comunicación, navegación y defensa.

Pero hay otros animales que producen electricidad de forma diferente. Por ejemplo, las abejas generan una carga eléctrica al volar, debido al roce de sus alas con el aire. Esta carga les ayuda a atraer el polen de las flores, que también tiene una carga opuesta.

Otro ejemplo son los ornitorrincos, unos mamíferos extraños que viven en Australia. Los ornitorrincos tienen unos sensores eléctricos en el pico, que les permiten detectar los campos eléctricos que emiten los animales que viven bajo el agua. Así, pueden localizar a sus presas sin necesidad de verlas.

¿Cuál es el animal que más chispa tiene?

De todos los animales que producen electricidad, el que más chispa tiene es el rayo eléctrico. Este pez, también llamado torpedo, puede generar una descarga de hasta 2200 voltios, casi cuatro veces más que la anguila eléctrica. El rayo eléctrico usa la electricidad para defenderse de los depredadores y para cazar a sus presas, que son otros peces.

El rayo eléctrico tiene dos órganos eléctricos grandes, uno a cada lado de la cabeza. Cada órgano está formado por miles de electrocitos, que se conectan cuando el rayo quiere producir una descarga. El rayo puede controlar la intensidad y la frecuencia de las descargas, según la situación.

El rayo eléctrico es un pez muy antiguo, que existe desde hace más de 200 millones de años. Los antiguos griegos y romanos ya conocían su poder y lo usaban como un remedio para el dolor. Hoy en día, los científicos estudian al rayo eléctrico para entender mejor cómo funciona la electricidad en los seres vivos.

La electricidad es una forma de energía que está presente en la naturaleza y que algunos animales han sabido aprovechar para su beneficio. Las anguilas eléctricas son unos de los ejemplos más impresionantes de cómo los animales pueden generar y usar la electricidad para comunicarse, navegar y defenderse. Pero no son los únicos, hay otros animales que también tienen esta habilidad, como los peces gato eléctricos, los peces cuchillo eléctricos, los rayos eléctricos, las abejas y los ornitorrincos. Todos ellos nos muestran la diversidad y la complejidad de la vida en nuestro planeta.

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