¿Sabías que existen mamíferos que pueden volar? No se trata solo de los murciélagos, sino de otras especies que han desarrollado la capacidad de planear por el aire. En este artículo te contamos cuáles son los mamíferos que vuelan y cómo lo hacen, así como algunas curiosidades sobre su anatomía y adaptaciones.

¿Qué son los mamíferos voladores?

Los mamíferos voladores son un grupo reducido de especies de animales que pertenecen a la clase Mammalia y que pueden desplazarse por el aire, sosteniéndose con sus propios órganos o apéndices pares. Dentro de este grupo, podemos distinguir dos tipos de vuelo: el activo y el pasivo.

Vuelo activo

El vuelo activo es aquel en el que el animal puede impulsarse con sus alas, es decir, batirlas para generar sustentación y controlar su dirección. El único mamífero que tiene esta capacidad es el murciélago o quiróptero, que pertenece al orden Chiroptera. Los murciélagos tienen unas alas formadas por una membrana de piel que se extiende entre sus dedos alargados, su cuerpo y su cola. Estas alas les permiten volar con gran agilidad y precisión, incluso en la oscuridad, gracias a su sistema de ecolocalización o biosonar, que consiste en emitir sonidos de alta frecuencia y captar los ecos que rebotan en los objetos. Los murciélagos son muy diversos, hay más de 1400 especies en todo el mundo, y se alimentan de insectos, frutas, néctar, polen, sangre o pequeños vertebrados, según el grupo al que pertenezcan.

Vuelo pasivo

El vuelo pasivo es aquel en el que el animal solo puede planear con sus alas, aprovechando las corrientes de aire para deslizarse sin batir. En este caso, hay varias especies de mamíferos que tienen esta habilidad, como las ardillas voladoras, los ratones voladores, los dermópteros y los petáuridos. Estos animales tienen unas membranas laterales entre sus extremidades anteriores y posteriores, llamadas patagios, que les sirven como paracaídas o planeadores. Estas membranas pueden tener distintas formas y tamaños según la especie, pero todas cumplen la misma función: permitir al animal saltar desde las alturas y recorrer distancias considerables sin caer al suelo. Estos animales suelen vivir en zonas boscosas o montañosas, donde se alimentan de frutos, semillas, insectos o néctar.

¿Cómo vuelan los mamíferos?

El vuelo es una adaptación evolutiva que les ha permitido a los mamíferos acceder a nuevos recursos y hábitats, así como escapar de los depredadores o dispersar las semillas. Sin embargo, el vuelo también implica un gran gasto energético y una serie de modificaciones anatómicas y fisiológicas para hacerlo posible.

Los mamíferos que vuelan activamente, como los murciélagos, tienen unas alas formadas por una membrana de piel muy fina y elástica, llamada patagio, que se extiende entre sus dedos alargados, su cuerpo y su cola. Esta membrana contiene nervios, vasos sanguíneos y músculos que le dan sensibilidad y movilidad. Los huesos de las alas son muy ligeros y resistentes, y se articulan con el hombro, el codo y la muñeca para permitir el batido. Los músculos pectorales son muy desarrollados para generar la fuerza necesaria para el vuelo. Los murciélagos también tienen un hueso especial en el pecho, llamado quilla, donde se insertan los músculos pectorales. La quilla es una característica compartida con las aves voladoras.

Los mamíferos que vuelan pasivamente, como las ardillas voladoras o los dermópteros, tienen unas membranas laterales entre sus extremidades anteriores y posteriores, llamadas patagios, que les sirven como paracaídas o planeadores. Estas membranas no tienen huesos ni músculos, solo piel y tejido conectivo, y se extienden desde la muñeca o el codo hasta el tobillo o la rodilla. Estas membranas les permiten saltar desde las alturas y recorrer distancias considerables sin caer al suelo, pero no les dan control sobre la dirección o la velocidad. Estos animales suelen tener una cola larga y tupida que les ayuda a equilibrarse y a maniobrar en el aire.

¿Qué mamíferos nadan y vuelan?

Hay algunos mamíferos que, además de volar, pueden nadar bajo el agua. Estos son los murciélagos pescadores, que pertenecen a la familia Noctilionidae. Estos murciélagos tienen unas alas largas y estrechas que les permiten volar rápido y con agilidad, así como unas patas traseras largas y fuertes con garras afiladas que les sirven para capturar peces. Estos murciélagos pueden detectar las ondas que producen los peces al moverse en el agua, gracias a su sistema de ecolocalización, y pueden sumergirse hasta 30 cm para atraparlos. También pueden alimentarse de crustáceos, insectos acuáticos o ranas.

Los mamíferos voladores son un grupo fascinante de animales que han desarrollado la capacidad de desplazarse por el aire, ya sea mediante el vuelo activo o el pasivo. Estos animales tienen unas adaptaciones anatómicas y fisiológicas que les permiten volar con eficiencia y precisión, así como acceder a nuevos recursos y hábitats. Los mamíferos voladores son muy diversos y se alimentan de distintos tipos de alimentos, desde insectos hasta sangre. Algunos de ellos, además, pueden nadar bajo el agua para cazar peces. Los mamíferos voladores son un ejemplo de la evolución convergente, es decir, de cómo distintas especies pueden desarrollar soluciones similares para resolver problemas comunes.

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