¿Sabías que las esponjas marinas son unos de los animales más antiguos y fascinantes del planeta? Estos seres vivos, que parecen plantas o rocas, tienen un papel clave en el equilibrio de los ecosistemas marinos. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre las esponjas de mar: qué son, cómo viven, qué papel ecológico tienen, qué se hace con ellas y cómo contribuyen al ciclo del agua. ¡Sigue leyendo y descubre el mundo secreto de las esponjas!

¿Qué son las esponjas marinas?

Las esponjas marinas son animales invertebrados que pertenecen al grupo de los poríferos. Su nombre se debe a que tienen muchos poros en su superficie, por donde entra y sale el agua que les sirve para alimentarse, respirar y eliminar desechos. Las esponjas no tienen órganos ni tejidos diferenciados, sino que están formadas por una red de células especializadas que se encargan de diferentes funciones.

Las esponjas pueden tener formas muy variadas: cilíndricas, ramificadas, globosas, tubulares, etc. También pueden tener diferentes colores: rojas, amarillas, verdes, azules, etc. Algunas especies tienen esqueletos internos formados por espículas de calcio o sílice, que les dan rigidez y protección. Otras especies tienen esqueletos orgánicos formados por fibras de colágeno llamadas espongina, que les dan flexibilidad y suavidad.

Las esponjas se encuentran en todos los mares y océanos del mundo, desde la superficie hasta las profundidades. Viven fijas al sustrato, como rocas, corales o algas. Algunas especies viven en simbiosis con otros organismos, como bacterias, algas o cangrejos. Las esponjas se reproducen de forma sexual o asexual, mediante huevos o fragmentos que se separan del cuerpo principal.

¿Qué papel ecológico tienen las esponjas de mar?

Las esponjas marinas tienen un papel ecológico muy importante en los ecosistemas marinos. Por un lado, son filtradoras, lo que significa que limpian el agua de partículas orgánicas e inorgánicas que pueden ser nocivas para otros seres vivos. Se estima que una esponja puede filtrar hasta 20 litros de agua por hora. Además, al filtrar el agua, las esponjas capturan nutrientes como el nitrógeno y el fósforo, que luego liberan al medio en forma de compuestos orgánicos que pueden ser aprovechados por otros organismos.

Por otro lado, las esponjas son refugio y alimento para muchos animales marinos. Muchas especies de peces, crustáceos, moluscos y otros invertebrados se esconden entre las esponjas para protegerse de los depredadores o para buscar pareja. Algunos animales se alimentan directamente de las esponjas o de los microorganismos que viven en ellas. Las esponjas también son fuente de alimento para algunos mamíferos marinos, como las tortugas o los manatíes.

¿Qué se hace con las esponjas de mar?

Las esponjas marinas han sido utilizadas por el ser humano desde la antigüedad para diversos fines. El más conocido es el uso como esponjas de baño o de limpieza doméstica. Para ello se recolectan las especies que tienen esqueletos orgánicos de espongina, que son suaves y absorbentes. Se les quita la parte viva y se les deja secar al sol. Luego se lavan y se cortan en trozos según el tamaño deseado.

Pero las esponjas también tienen otros usos menos conocidos. Por ejemplo, se usan como material aislante o acústico en la construcción o la industria. También se usan como soporte para el cultivo de células o tejidos en la biotecnología o la medicina regenerativa. Además, algunas especies de esponjas producen sustancias químicas con propiedades antibióticas, antivirales o anticancerígenas, que pueden ser utilizadas para el desarrollo de nuevos fármacos.

¿Qué papel tienen las esponjas en el ciclo del agua?

Las esponjas marinas también contribuyen al ciclo del agua, que es el proceso por el cual el agua circula entre la atmósfera, la superficie terrestre y los océanos. Las esponjas, al filtrar el agua, retienen parte del carbono que contiene y lo transforman en biomasa. Este carbono puede quedar almacenado en el fondo marino o ser liberado a la atmósfera cuando las esponjas mueren o son consumidas por otros animales. De esta forma, las esponjas regulan el ciclo del carbono y, por tanto, el efecto invernadero y el cambio climático.

Además, las esponjas también influyen en el ciclo del oxígeno, que es el proceso por el cual el oxígeno se intercambia entre los seres vivos y el medio ambiente. Las esponjas, al filtrar el agua, consumen oxígeno disuelto y lo utilizan para su metabolismo. Al mismo tiempo, las esponjas liberan oxígeno al agua cuando realizan la fotosíntesis, gracias a las algas que viven en simbiosis con ellas. Así, las esponjas mantienen el equilibrio del oxígeno en los ecosistemas marinos.

Las esponjas marinas son unos animales increíbles que tienen un papel fundamental en la salud de los océanos. Son filtradoras, refugio, alimento, recurso y reguladoras del ciclo del agua. Por eso, debemos cuidarlas y protegerlas de las amenazas que sufren, como la contaminación, la sobrepesca o el cambio climático.

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