Las tortugas son unos de los reptiles más antiguos y fascinantes que existen. Su característica más distintiva es su caparazón, que les sirve de protección y defensa. Pero, ¿cómo se originaron y evolucionaron las tortugas? ¿Qué adaptaciones les permitieron sobrevivir durante millones de años? ¿De dónde son originarias las tortugas? En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre la historia de estos quelonios.

¿Cómo se fueron evolucionando las tortugas?

Según el registro fósil, las primeras tortugas aparecieron durante el Triásico Superior, hace unos 220 millones de años. Uno de los fósiles más antiguos es el de una tortuga de agua dulce llamada Proganochelys quenstedti. Esta especie tenía pequeños dientes en la boca y no podía meter la cabeza ni las extremidades en su caparazón, que estaba cubierto de espinas .

Más tarde, en el Jurásico (hace unos 200 a 145 millones de años), las tortugas se dividieron en dos grupos: las pleurodiras y las criptodiras. Las pleurodiras retraen la cabeza horizontalmente bajo el caparazón, mientras que las criptodiras la retraen verticalmente. Las pleurodiras incluyen a las tortugas de los humedales, que viven tanto en el agua como en la tierra. Las criptodiras incluyen a las tortugas marinas, las terrestres y algunas acuáticas .

En el Cretácico (hace unos 145 a 65 millones de años), apareció la Archelon ischyros, una gigantesca tortuga marina que podía medir más de 4 metros y pesar más de 2 toneladas. Se cree que estaba emparentada con las actuales tortugas laúd, que son las más grandes del mundo. Esta especie no tenía dientes, sino un pico córneo con el que se alimentaba de plantas o medusas .

A lo largo de su evolución, las tortugas desarrollaron diversas adaptaciones para sobrevivir en diferentes ambientes. Por ejemplo, las tortugas marinas tienen un caparazón más hidrodinámico y unas aletas para nadar mejor. Las tortugas terrestres tienen un caparazón más abombado y unas patas robustas para caminar. Las tortugas acuáticas tienen un caparazón más plano y unas membranas entre los dedos para desplazarse por el agua.

¿Cómo es la adaptación de las tortugas?

Las tortugas son animales ectotermos, es decir, que dependen de la temperatura externa para regular su metabolismo. Por eso, suelen buscar lugares cálidos para tomar el sol o refrescarse en el agua. Además, tienen un sistema respiratorio muy eficiente que les permite aguantar la respiración durante mucho tiempo. Algunas especies pueden incluso intercambiar gases a través de la piel o el ano.

Las tortugas también tienen una gran capacidad de adaptación al medio ambiente. Pueden modificar su dieta según la disponibilidad de alimentos, desde plantas hasta animales. También pueden entrar en estados de letargo o hibernación cuando las condiciones son desfavorables. Asimismo, pueden recorrer largas distancias para buscar un lugar adecuado para reproducirse o alimentarse.

Las tortugas tienen un sistema reproductivo muy especializado. Las hembras pueden almacenar el esperma de los machos durante varios años y fecundar los huevos cuando quieran. Además, pueden poner varios nidos en una misma temporada. Los huevos son blandos y tienen una forma ovalada o esférica. El sexo de las crías depende de la temperatura a la que se incuban los huevos: si es alta nacen hembras y si es baja nacen machos.

¿Dónde son originarias las tortugas?

El origen geográfico de las tortugas es incierto, ya que se han encontrado fósiles en todos los continentes excepto en la Antártida. Sin embargo, algunos estudios sugieren que las tortugas podrían haber surgido en el hemisferio sur, en regiones como Sudamérica, África o Australia. Esto se basa en la distribución actual de las pleurodiras, que solo se encuentran en el sur del planeta .

Las tortugas son animales muy antiguos que han sobrevivido a varias extinciones masivas. Sin embargo, hoy en día se enfrentan a muchas amenazas, como la pérdida de hábitat, la contaminación, el cambio climático, la caza furtiva o el comercio ilegal. Por eso, es importante proteger y conservar a estas especies tan valiosas y admirables.

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